Historia y Filosofía de Calvary Chapel



El problema, sin embargo, no era que ellos no tuviesen el deseo de ser mejores testigos; ellos deseaban servir al Señor. En realidad, el problema era que no sabían qué hacer. No habían sido instruidos. Solamente habían recibido “leche espiritual”. Lo único que habían oído era: “Arrepiéntanse del pecado” y “Cristo murió para salvarnos de nuestros pecados”. Nunca fueron instruidos en la palabra para poder madurar y crecer.

Cuando los cristianos en la iglesia fueron instruidos por medio de la Palabra para la obra del ministerio, empezaron ellos mismos a ministrar. Trajeron consigo a sus amigos. La iglesia crecía, se fortalecía y maduraba, y como resultado natural, empezaron a evangelizar. Una iglesia que es fuerte en el conocimiento de la palabra, será una iglesia que evangeliza. La función natural de unas ovejas sanas, es reproducirse. Esto es muy natural, ni siquiera hay que enseñarles cómo hacerlo. Si se logra que las ovejas sean sanas, proveyéndolas con una buena dieta consistente, crecerán y se fortalecerán, y como consecuencia natural, se reproducirán.

También descubrí que al estudiar la Biblia de principio a fin, se evita el predicar solamente aquellos temas de preferencia. Hay ciertos temas contenidos en la Biblia que para mi son más fascinantes que otros. Hay algunos temas que me gusta mucho predicar y hay otros que preferiría no tocarlos. De esta manera, me es posible encontrar formas de no predicar sobre lo que no me gusta, y pasar esos temas por alto. Sin embargo, cuando se estudia un libro de principio a fin, se tocan temas que son necesarios, pero que por no ser populares, solamente se mencionan pocas veces en la iglesia. No obstante, debemos considerar que Dios no los habría incluido en la Biblia a manos que fueran temas importantes.

Al enseñar un libro de principio a fin, estás declarando todo el consejo de Dios (Hch. 20:27), y el énfasis será Bíblico. Yo descubrí que, durante muchos años el énfasis de mi enseñanza no era verdaderamente Bíblico. Creo que al estudiar la palabra descubrirás que la Biblia enfatiza lo que Dios ha hecho por el hombre. Que Dios es el iniciador y el hombre le corresponde, ya que, el amor de Cristo nos compele. Dios inició la relación entre Él y yo, por causa del gran amor que siente por mi. Yo solamente le estoy correspondiendo a ese amor. Recordando mis sermones de temas particulares, me di cuenta de que yo siempre estaba enfatizando lo que el hombre debería estar haciendo por Dios. Eran sermones que trataban sobre el caminar del creyente; cómo debiéramos estar orando más, cómo debiéramos dar más, cómo debiéramos estar testificando más, cómo debiéramos alabar más a Dios. Esto es frustrante, especialmente para la congregación. “¡Sí, yo sé que debo hacer estas cosas, pero no se cómo!”.

Ahora bien, si tomas los versículos que por lo general no se encuentran al principio de un capítulo, sino más adelante, en Romanos 12 donde dice: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”, y no ha tocado antes esa gracia de Dios sobre la cual nos basamos para poder saber todo lo que Dios ha llevado a cabo y hecho por nosotros, puede que el compromiso solo sea una cuestión emocional del momento. Aquí estoy siendo llamado a presentar mi cuerpo sin ningún fundamento para hacerlo.

En las sagradas escrituras, las exhortaciones que instan hacia un compromiso por lo general incluyen las palabras; “así que”, “digo pues”, “por lo tanto” o “pues”, etc. Estas palabras nunca son el principio de un pensamiento, más bien son palabras que exigen una respuesta a las afirmaciones o argumentos que las preceden.

Pablo no empezó el libro a los Romanos con el capítulo doce, empezó con el capítulo uno. A través de todo el libro de Romanos hay una progresión natural de pensamiento, hasta que finalmente se llega al capítulo doce, donde vemos que debido a que Dios les ha llamado, justificado y glorificado; les ruega, por lo tanto, que le presenten sus cuerpos a Él. Vea Efesios 1:3, Pablo inicia el capítulo diciendo: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. Dios nos ha bendecido y Pablo dedica tres capítulos para hablarnos de todas estas bendiciones espirituales que poseemos en Cristo. No es sino hasta que llega al capítulo cuatro que nuevamente usa la palabra “pues” diciendo: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados”. No es sino hasta el capítulo cinco, que Pablo empieza a exhortar sobre cómo debe uno caminar en relación a la familia, a la esposa, a los sirvientes y empleados, pero es sólo después de habernos proporcionado la base de lo que Dios ya ha hecho por nosotros. Si a la gente sólo se le enfatiza lo que debieran estar haciendo por Dios, no se estará haciendo el verdadero énfasis Bíblico.

Como yo lo entiendo, la Biblia nos enseña que Dios es el iniciador, Juan 3:16 dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su único hijo”. Dios inició su amor hacia mí. Dios me tendió la mano, Dios inició mi relación con Él. Me eligió en Cristo antes de la fundación del mundo. Dios lo inició todo.

Lo que debo hacer entonces, es corresponder a lo que Dios ha hecho. Cuando enseñes a partir de esta sólida perspectiva Bíblica, descubrirás que cuando la gente realmente empieza a comprender a Dios y lo que él ha hecho por ellos, ellos van a querer corresponderle. No habrá necesidad de rogarles para que hagan trabajo voluntario, ellos van a trabajar voluntariamente por iniciativa propia. No necesitará usar tretas para que den, ellos van a dar porque desean hacerlo. Ellos quieren corresponderle a Dios. Cuando ellos realmente sepan quién es Dios y lo que ha hecho por ellos, ellos le corresponderán.

Yo he estado presente en servicios donde se le anima a la gente a “alabar a Dios”, para que Dios les bendiga, pues les dicen “Dios habita entre las alabanzas de su pueblo”. En este caso se está diciendo que el hombre es el iniciador, que se puede lograr que ocurran ciertas cosas entre usted y Dios. Que lo único que hay que hacer es alabarle un poco y él corresponderá y empezará a bendecirle. La alabanza verdadera no es la que se ofrece con el motivo de recibir una bendición. Si yo estoy alabando al Señor para obtener una bendición, esta no es una alabanza auténtica. Esta es una actitud egocéntrica pues el objeto de la alabanza soy yo, no Dios.

La alabanza verdadera es esa reacción automática de mi corazón al reconocer la gracia de Dios para conmigo, cuando Dios acaba de hacer algo fantástico por mi, aunque yo haya fallado miserablemente; y aún así Dios me concede una rica bendición a la cual mi corazón responde: “¡Oh Dios, eres increíble! Me cuesta creer lo grande que es tu amor y bondad”. Esa es la forma más pura de alabanza, la que proviene espontáneamente del corazón al reconocer la gracia de Dios en mi vida. Yo no alabo a Dios para crear una atmósfera mediante la cual Dios descenderá y me bendecirá. Mis alabanzas son una respuesta a las bendiciones que Dios me ha concedido. Dios es el iniciador, el hombre es quien corresponde.

El libro de primera de Pedro comienza dando gracias a Dios, el cual “…nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, no contaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros que sois guardados por el poder de Dios”. Todo esto es obra de Dios, nosotros no tenemos nada que ver con ello. Pedro nos habla de lo que Dios ya ha hecho. Gracias a Dios que no ha hecho nacer de nuevo. ¿Dónde entramos nosotros? Pedro dice, “somos guardados mediante la fe”.Allí es donde nosotros entramos, con sólo creer que Dios ha hecho todo esto por nosotros. En Juan 6:29, Jesús dijo “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado”. Sí, la intervención humana es importante, pero debemos conocer a Dios y saber cómo responder a lo que Dios ya ha hecho. La persona llegará a conocer estas cosas en forma natural, cuando se le enseña la Biblia en forma sistemática de principio a fin.

En esencia, entonces, la filosofía de Calvary Chapel es la de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, instruyéndoles en la palabra hasta que lleguen a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una madurez plena, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Al observar tanto a la iglesia de Jesucristo como a nuestra sociedad, encontrará que hay un espectro muy amplio de gente con gustos muy variados. Por un lado tenemos a una iglesia de forma litúrgica muy formal: el libro de oraciones, el hábito, el coro con sus cantos, el incienso y las velas; cuando estar de pie, cuando arrodillarse, sentarse y responder. Todo está estructurado para usted de antemano, es una forma muy ritualista, formal y litúrgica de alabanza. Por otro lado tenemos un patrón donde no existe un programa, hay gritos, vocerío, se habla en lenguas, la gente está en constante movimiento y hay gente de pie aquí o allá. No hay un orden, no existe un esquema; uno nunca sabe lo que va a suceder.

Ahora bien, hay gente que sólo puede tener una relación con Dios a través de una forma muy litúrgica. Les gustan los hábitos, los cánticos y el aroma del incienso. Al estar allí sienten estar alabando a Dios y cuando salen, tienen la sensación de haber estado en la presencia de Dios y les encanta alabar al Señor de esa manera. Yo no dudo que algunas de esas personas en verdad aman y alaban al Señor y tienen una relación con Él en esa forma litúrgica.

Por otro lado está la gente que es sumamente emocional, que a menos que tengan una experiencia emocionalmente fuerte y experimenten sensaciones físicas diversas, sienten que no han alabado al Señor de la manera correcta. De hecho, con frecuencia salen de una iglesia en la que se enfatiza la enseñanza y dicen, ”Ese fue el servicio más muerto en el que he estado, no sé como pueden beneficiarse oyendo a ese señor. Estaba tan apagado. ¿Por qué no hablaron en lenguas?, ¿Por qué no hubo milagros?” Todo eso es una tendencia emocional. Vienen para recibir una dosis de emoción y al experimentarla tienen la sensación de haber alabado a Dios. Esa es la manera en que ellos se relacionan con Dios, una forma emocional. Dios sabe que hay gente que tiende a la forma litúrgica, y Dios los ama a todos.

Debido a esto, Dios sabe que algunas personas sólo pueden tener una relación con Él en forma litúrgica, por lo que Él tiene iglesias que practican la liturgia para que aquellas personas que sólo pueden alabar a Dios litúrgicamente, se sientan cómodas haciéndolo así. A la vez, como sabe que hay gente emocional y que sólo de esa manera puede tener una relación con Él, tiene iglesias que alaban a Dios de una manera muy emocional, a la que puedan asistir. Le doy gracias a Dios por estas iglesias y veo su lugar en el cuerpo de Cristo. El vaivén del péndulo eclesiástico, por lo tanto, se define por un lado con la iglesia altamente litúrgica y por el otro con la iglesia no conformista experimental.

Siguiendo el espectro a partir del lado litúrgico, tenemos iglesias que enseñan la Palabra de Dios, sus servicios son rituales hasta cierto punto, es decir, usted puede saber lo que va a acontecer cada domingo. Esto ha estado aconteciendo durante los últimos cien años y uno puede sentirse bastante seguro, pues sabe que van a hacer un llamado para la alabanza, se cantará el primer himno, los anuncios, luego el sermón, la bendición y luego el momento de irse a casa. El sermón es una exposición de la palabra y hay una gran cantidad de maestros doctos, pero desafortunadamente muchos de ellos niegan la unción y el poder del Espíritu Santo, resultando en una ortodoxia muerta.

Calvary Chapel cree en la enseñanza de la palabra de Dios por medio del poder del Espíritu de Dios, el cual transforma las vidas de la gente de Dios. Si se tiene sólo el énfasis del Espíritu sin la Palabra y sin ningún fundamento en ella, se estará llevando a la gente sólo hacia experiencias superficiales. Si sólo se tiene la Palabra de Dios sin el Espíritu, se estará llevando a la gente hacia la ortodoxia muerta. Se necesita el poder del Espíritu Santo para que ocurran cambios, pero se necesita la palabra Dios para darle sustancia y fundamento. La Palabra de Dios impartida por medio del poder del Espíritu Santo produce un cambio en la gente.

Calvary Chapel reconoce la necesidad del Espíritu Santo, pero también la necesidad de un fundamento sólido y de la enseñanza de la Palabra. Sin embargo, para impartir la Palabra de manera efectiva, se necesita la unción y el poder del Espíritu Santo, de este modo la persona que imparte la Palabra de Dios usualmente esta ejercitando los dones, la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y la profecía. Estos dones pues, están operando en la vida del pastor al estar enseñando la Palabra de Dios. Esta es la ubicación de Calvary Chapel en el espectro eclesiástico.

Debido a que nuestra sociedad ha cambiado drásticamente en los últimos veinticinco años, nos es necesario dividir el espectro eclesiástico en dos partes mediante una línea perpendicular etiquetada: “Punto de Vista del Alto Mundo”, en la parte superior y “Punto de Vista del Bajo Mundo”, en la parte inferior. El “Punto de Vista del Alto Mundo”, consiste en gente sumamente estructurada, muy organizada que posee programas altamente desarrollados. Cada cosa está en su lugar, todo encaja a la perfección en este paquete perfectamente bien diseñado. El “Punto de Vista del Bajo Mundo”, es muy relajado e informal, tiene una actitud de que las cosas se acepten como vengan.

En ambos lados de estos puntos de vista, existen aquellos que son dependientes y aquellos que son independientes. Las personas que son dependientes necesitan algo o alguien en quien apoyarse. Necesitan una iglesia que enfatice su dependencia en la iglesia y la dependencia de la iglesia en ellos. Tenemos también a los sumamente organizados y dependientes; y a los sumamente organizados e independientes. Además tenemos a los informales dependientes y a los informales independientes. La mayoría de las iglesias de hoy en día caen en la categoría de las organizadas y muy dependientes. Están estructuradas, desarrolladas y funcionando al nivel de, “todos en el comité”. Todos saben cuál es su obligación. Esta iglesia dice: “Dependemos de ustedes, de sus ofrendas y de su presencia. A la vez, ustedes dependen de nosotros para su vida espiritual y salvación”. Cuando usted falta a algún servicio, la persona designada le llama al día siguiente para ver si se encuentra bien y saber por qué faltó al servicio. Que no se le ocurra a usted visitar otra iglesia, pues se le acusará de alejarse del Señor. No siempre lo dicen, pero creen que su salvación depende de que usted permanezca fiel a esa iglesia.

Calvary Chapel, por otro lado, encaja en el área de informal, relajada e independiente. Atraemos a gente más informal e independiente, las personas por lo regular no tienen que apoyarse en nadie, ni tampoco quieren que nadie se apoye en ellas. Pueden usar una camiseta, no llevar corbata o si lo prefieren, vestir de traje y chaleco, a nadie le interesa como vistas.

Dado que las estructuras sociales que existen en los Estados Unidos hoy en día, han cambiado tanto en los últimos años, el 90% de la gente de nuestro país especialmente en el Sur de California, al parecer, cabe en el molde de vida bastante independiente e informal. Mientras que el 10% restante pertenece al molde y forma organizada y dependiente. Esto se debe al gran cambio que han sufrido las estructuras sociales de los Estados Unidos en los últimos años, las cuales se desarrollan cada vez más en un nivel altamente técnico. Como resultado se tiene un 90% de las iglesias pescando en este laguito del 10% de la gente y peleándose por compartirlo. Luego está Calvary Chapel y algunas otras pocas iglesias como ella, pescando en el lago del 90%. Las iglesias del 90% vienen y nos preguntan qué tácticas utilizamos para atraer a la gente. Estudian nuestras iglesias para encontrar el origen de este fenómeno, y concluyen: “¡Ah! Es porque dejan a los jóvenes ir descalzos a la iglesia”.